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Ver para Aprender

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La vuelta al cole

¿Estás seguro de que lo tienes todo para sus ojos?

Reconócelo. Has hecho un verdadero sprint para tenerlo todo a tiempo:
– Libros,
– Uniformes,
– Material escolar.

Hasta el menú para la semana…

Además en este curso de la indecisión, que has estado sin saber siquiera qué día en concreto empezaba el cole. O si no empezaba. O si sería desde casa.

Toda tu preocupación porque tu hijo empiece el curso contento. Porque este año ha sido muy, muy difícil.

Quieres que saque el mayor rendimiento al curso, porque hay asignaturas, sobre todo las difíciles, que se han podido quedar un tanto “descolgadas” al no asistir a clase.

¿Sabes cuál va a ser el rendimiento visual de tu hijo/a?

Sin embargo puede que dentro de toda la atención que has prestado a la vuelta al cole de tu hijo, no le hayas preguntado, así, limpia y llanamente (¿por qué no?), qué tal ve.  ¿ O sí?

Muchas veces hay síntomas y signos muy claros:
– Dolores de cabeza
– Se frota mucho los ojos
– Gira la cabeza al escribir..

Síntomas visuales tan evidentes para el niño, que hasta él mismo confiesa una queja. Pero no siempre podemos tenerlo tan claro.

 

¿Estás seguro de que su sistema visual trabaja a pleno rendimiento?

La información visual que recibimos de nuestro entorno a través de la vista es vital para canalizar el aprendizaje infantil en todas las situaciones de la vida diaria. En el colegio, en casa, en el juego, y por supuesto a la hora de estudiar.

Es obvio que el niño tiene que ver bien en el aula para poder leer, ver la pizarra desde cualquier punto de la clase, escribir, realizar trabajos manuales, entrenar, pasar la pelota, saltar, etc.

Tanto las funciones visuales de psicomotricidad fina como de coordinación ojo-mano están íntimamente relacionadas con la capacidad visual.
Tener un resultado óptimo de esta capacidad y el desarrollo de todas las habilidades que involucra, dependen  de una buena visión.

 

Cuestión de cifras

Los especialistas estiman que un 25% de la población padece algún tipo de anomalía visual. En relación directa con un tercio de los casos de fracaso escolar.

Quedan muchos casos sin diagnosticar porque no les dedicamos atención:
– Niños que no rinden lo suficiente.
– Que no desarrollan el gusto por la lectura.
– Rechazan actividades manuales.
– No quieren jugar en equipo porque son conscientes de sus limitaciones.

Puede ser que tu hijo esté viviendo alguna situación de este tipo. O más de una.  Y tal vez detrás haya alguna habilidad visual que no pueda desarrollar al 100%.

 

Una visita al óptico-optometrista

Volvamos al principio.  Un sprint.

La agenda con lo que había que comprar (zapatos, uniforme, mochila, rotuladores…).  ¿Cita con el pediatra?, puede que también.

¿Hace cuánto tiempo que pediste una cita con el óptico-optometrista?
Sí, para tu hijo/a.
No me lo digas. No sería la primera vez que me dicen “nunca”.

Tal vez seas de los que le llevas todos los años (porque tienes antecedentes que te lo han hecho experimentar así).  Sea lo que sea, no es el pasado lo que importa. Lo relevante es que a partir de leer esto, introduzcas esa cita en la agenda para pedir una revisión visual para tu hijo.

Porque lo bueno es que tienes un especialista en salud visual a tu alcance. A pie de calle en tu establecimiento de óptica de confianza. Capacitado para detectar y tratar cualquier anomalía visual. Es su profesión. Recuerda que no todo son problemas de refracción (miopía, hipermetropía, astigmatismo) o de estrabismo y ojo vago, que normalmente tienen una fácil solución con gafas, lentillas y hasta el renombrado (sí o sí algún caso has oído) parche.

Ten presente que hay problemas de acomodación y visión binocular mayoritariamente que no se resuelven sólo con gafas. Son anomalías de las que no somos conscientes pero que ponen en jaque la salud y el rendimiento visual óptimo de tu hijo, y pueden afectar a su desarrollo en todos los ámbitos de su vida, escolar, familiar y social.

Haz caso al “una vez al año no hace daño”.

Por todo ello es importante la revisión regular de la visión de los niños.  Pide una cita con tu Óptico-Optometrista.

 

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